Vejez Digna

El envejecimiento de la población chilena es un hecho. De acuerdo al censo realizado en el año 1992, el 9.8% de los habitantes de la República alcanzaba o superaba los 60 años de edad. En el último censo realizado el año 2002, esa cifra había aumentado al 11.2% de la población.

Las expectativas de longevidad aumentan cada año, y Chile, una vez que alcance el umbral del desarrollo social, tendrá que enfrentar los mismos problemas de protección social que ha asumido el viejo continente.

Por tanto, es necesario crear un sistema de seguridad social integral para el Adulto Mayor, que cuente desde una extensa red social que cubra las necesidades más urgentes, pasando por la conformación de organismos que den asistencia psicológica y apoyo a la integración social, hasta la reforma del sistema penal que califique en forma especial la violencia, tanto física, como psíquica, contra de los mayores de 60 años.

Vivimos una Sociedad en la cual la inseguridad y las carencias en la vejez son un síntoma de la gran indefensión que enfrentamos en nuestras vidas. Cuando más lo necesitamos es cuando más solos estamos. Hay que romper esa situación. La Presidenta Bachelet ha dado un tremendo paso con la Reforma Previsional que favorecerá a un gran sector de chilenos que se encontraban efectivamente en la indefensión.

Sin embargo, nuevamente se nos queda fuera un segmento de nuestra población muy importante que es la clase media. Por ello hemos propuesto que se cree una AFP ESTATAL. Hay quienes piensan que esto es un golpe mortal al sistema creado por el libre mercado. Al respecto nuestra posición es muy clara y concreta: El sistema de AFP necesita un regulador, una institución que lo obligue a tomar normas que incentiven el beneficio del ahorrante y que no sea un mero cálculo de ganancias. Ésto sólo lo puede hacer una AFP estatal, la que debe tener normas claras respecto a la seguridad y ahorro de sus clientes. Con esta fórmula existirá una oferta de mercado en la cual la rentabilidad estará enfrentada a la seguridad. Queremos, entonces, que los chilenos tengan el derecho a optar.

Por otra parte, tenemos que utilizar de manera más eficiente una Institucionalidad que está creada: SENAMA, que es indispensable para los adultos mayores, porque no basta con asegurarles recursos, sino que es necesario contar con ellos en la vida cotidiana por medio de tareas y programas en los cuales puedan hacer su aporte: trabajando, aprendiendo y entregando su valiosa experiencia. Esto permite subir la autoestima, para que nuestros ADULTOS MAYORES terminen su vida dignamente, y nos hace comprobar que hemos sido capaces de integrar a todos los miembros de nuestra sociedad. De la misma forma, es la hora de enfrentar y eliminar la cotización del 7% a los jubilados. Promoveremos que los adultos mayores no pierdan su pensión cuando generan un contrato de trabajo. Ellos pueden seguir siendo un aporte al país.

Incentivaremos la construcción de establecimientos y barrios para los adultos mayores. No más ir a dejar a nuestros viejos en “guarderías”, démosles dignidad a quienes han trabajado toda su vida.

No es posible que una sociedad democrática, justa y equitativa siga restando recursos a quienes más los necesitan. Los mismos que anteriormente, dieron todo por este país.

En una óptica de convivencia democrática comunitaria, es justo que los más jóvenes apoyen a nuestra tercera edad.

Sistema de seguridad social integral para el Adulto Mayor.
Creación de una AFP ESTATAL.
Potenciar el Servicio Nacional del Adulto Mayor.
Construcción de establecimientos y barrios para los adultos mayores.
Eliminación de la Cotización del 7% en Salud.



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